Ser multidisciplinar, tener curiosidad, no centrarse en un sólo ámbito, mostrar ganas por aprender… Cualidades que. cada vez más, buscan las empresas en sus empleados. Y, desde luego, Victoriano Izquierdo cumple el perfil. Estando en el instituto no sabía muy bien qué carrera elegir, como él mismo reconoce: “yo también era un chaval que se tomó su tiempo para decidir qué estudiar en la universidad”. Así que empezó a explorar sus inquietudes: fotografía, periodismo, blogging… Hasta que, en un viaje a Estados Unidos, descubrió, por fin, su vocación: la informática. Sin embargo, al terminar la carrera, no necesitó que una empresa se interesara por su perfil multidisciplinar. Montó la suya propia.
Izquierdo tuvo el buen ojo de entender que el análisis de datos iba a cobrar cada vez más importancia en un mundo marcado por los ordenadores y la información. Por eso lo estudió en profundidad y, con su mejor amigo de la infancia, fundó Graphext. Para hablar de lo que hacen, Izquierdo recurre a una metáfora: “en el mundo hay ranas y pájaros”, dice. Ambos son igual de necesarios. Las ranas son las personas que están más a pie de terreno, pegados a la realidad. Los pájaros tienen una capacidad de ver el mundo con una perspectiva más global. Y entre los pájaros están los expertos en big data. “Desde la economía al cáncer, son cosas que podemos modelar como datos”, explica Izquierdo.
BIO
CEO y cofundador de Graphext.
Tras estudiar computación y un máster en Ingeniería artificial y robótica, fundó su propia compañía, concebida como una herramienta de ayuda a las empresas para tomar mejores decisiones basándose en el análisis de mega datos.
“Nuestra herramienta ayuda a encontrar el porqué de fenómenos complejos que se dan en las empresas”, afirma. Y es que estudiar todas las variables a través de la inteligencia artificial puede acabar explicando el mundo. Porque el análisis de datos sirve para entender qué hace de un futbolista una futura estrella o para prever si una canción va a ser un éxito. Aunque no sean conscientes de ello, cuenta Izquierdo, “los grandes artistas son grandes analistas de datos”. Por eso, el futuro pasa por esta disciplina. Porque, para Izquierdo, los algoritmos y su conocimiento, al contrario de lo que afirman las distopías que vemos en la televisión, harán del mundo un lugar mejor.