Periodismo
Vicente Vallés
“El trabajo de un periodista es apasionante”
El 16 de julio de 1969, Neil Armstrong pisó la Luna. Ese día, un niño cinco años estaba viendo las noticias. Se llamaba Vicente Vallés y supo en ese mismo momento a lo que quería dedicarse en la vida. “Siendo tan pequeño, sentí una enorme tentación de saberlo todo”, recuerda Vallés hoy, ya consolidado como uno de los periodistas más prestigiosos del país. Aquél fue uno de esos hitos que marcan una vida. El momento en el que nace una vocación. Vallés recuerda cómo les contaba a sus compañeros de colegio la noticia los días siguientes. Lo mismo que hace hoy cada noche desde la pantalla de la televisión con millones de personas.
Esta vocación fue, además, digamos, espontánea. No había periodistas en su familia. Es más, ni siquiera había universitarios. De origen humilde, Vallés fue el primero en entrar en una universidad. Después de licenciarse, producto del azar (sus padres se habían hecho amigos de un matrimonio estadounidense), pudo viajar a Estados Unidos. Un viaje que le cambió. “Aprendí mucho de lo que había pasado unos años antes en el caso Watergate”, confiesa. Y de aquello sacó también una lección de vida: “Uno nunca sabe cómo van a discurrir las cosas, lo que sí hay que saber aprovechar ese discurrir de las cosas”, afirma.
Después de sus estudios consiguió entrar en la radio. “El sueño de mi vida estaba cumplido”, reconoce hoy. Pero poco después llegó la oportunidad, que nunca buscó, de entrar en televisión. Y ya no salió de ella más. Su experiencia le ha llevado a desmentir a los agoreros que predicen un futuro incierto para el periodismo. Vallés opina justo lo contrario. En tiempos donde cada vez hay más desinformación, más bulos, el periodista es fundamental. “Siempre ha sido muy importante el trabajo periodistíco. En estos tiempos lo es todavía más”, concluye.
El niño que vio como se aterrizaba en la Luna, el niño que soñó “poder contar una noticia histórica” como aquella, ha visto cumplido su sueño hace poco. Pudo anunciar el hallazgo de las vacunas contra el coronavirus.